Ingeniería textil para una resistencia perimetral superior
La durabilidad no es una casualidad, es el resultado de materiales seleccionados. Esta lona estructural destaca por su composición de alta densidad de 140G/M², diseñada específicamente para soportar la degradación solar continua. Su tratamiento especial bloquea la radiación perjudicial, evitando que el material se vuelva quebradizo con el paso de los meses expuesto al sol directo.
Una lona convencional se cuartea en una temporada; este tejido reforzado mantiene su flexibilidad y propiedades impermeables bajo las condiciones más severas.
Detalles que marcan la diferencia en durabilidad
Bordes reforzados doblemente
El punto crítico de cualquier lona son las esquinas y los laterales. Este modelo cuenta con un dobladillo sellado que encierra un cordón interno, duplicando la resistencia a la tracción cuando el viento arrecia.
Ojales antióxido integrados
Los puntos de sujeción metálicos están tratados para resistir la oxidación por humedad constante, garantizando que el tejido no se rasgue ni se manche de óxido incluso tras semanas de lluvias intensas.